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Whatsapp

La aplicación anunció la semana pasada que empezaría a cobrar a los usuarios del sistema operativo de Google, de Windows Phone y Blackberry una cuota anual de 78 céntimos a la hora de renovar el servicio. El rechazo de los clientes antes el pago ha hecho reflexionar a la compañía, que, por ahora, continúa funcionando gratuitamente para aquellos con la licencia caducada.

Whatsapp ha echado el freno. O puede que, definitivamente, haya decidido dar marcha atrás en su decisión de cerrar el grifo a los usuarios de Android, Windows Phone y Blackberry y empezar a cobrar una cuota anual por la renovación del su servicio de mensajería instantánea.

Anunció esta decisión la semana pasada. Una vez que Whatsapp consideró que tenía a su público metido en el bolsillo, se dispuso a poner en práctica el cobro que tantas veces había anunciado a los usuarios de smartphones. Los de Apple desembolsaban ya la cuantía en un primer momento, al descargarse la aplicación. Los de Android tuvieron más suerte y, durante un tiempo, a pesar de que desde el principio Whatsapp les avisó de que pasado un año debían apoquinar 78 céntimos, se libraron de pasar por caja. El servicio se fue renovando sin hacer ruido y siguieron mensajeándose con sus contactos tan tranquilamente sin soltar ni un duro. La alegría no duró mucho y el anuncio de que había llegado la hora de vaciar el monedero cada 365 días causó entre los fieles de la aplicación más indignación que resignación. Tanto que Whatsapp, después de las ampollas levantadas la semana pasada, ha dejado pasar el tema, al menos de momento, renovando gratuitamente las licencias que vencían estos días.

Algunos de los usuarios a los que ya les tocaba pagar comenzaron a recibir en sus terminales mensajes que confirmaban la mala noticia. «Esta versión de Whatsapp caducará dentro de dos días. ¿Quiere actualizar la versión más reciente?». Sin embargo, pasaba el tiempo y nada les impedía seguir recibiendo y enviando mensajes. El servicio volvía a funcionar con normalidad. Sin rastro de cuotas o reclamos de ingresos.

Por el momento se desconoce si Whatsapp, la aplicación más descargada en smartphones españoles, se ha quedado en punto muerto, a la espera de la reacción de sus clientes y la competencia ante su atrevimiento de pasarse al bando de las aplicaciones gratuitas, un salto para el que, por lo que parece, lo usuarios todavía no están concienciados, o si ha decidido rectificar y mantener su servicio, al menos durante un tiempo, sin coste alguno para Antroid, Windows Phone y Blackberry.

…de La Voz de Galicia