Compartir

Beneficios SamsungQue Samsung está viviendo una época dorada, y no lo decimos por la edición oro del Galaxy S4, es una realidad. Se le puede achacar que sean tramposos con los benchmark pero si nos ceñimos a ventas hay algo que queda patente: son el principal fabricante de teléfonos móviles del mundo.

Sus últimos resultados trimestrales así lo aseguran. En el tercer periodo de este año fiscal han conseguido un beneficio de 9.400 millones de dólares. Una cifra histórica en la compañía: ¿el motivo? No han sido los modelos de gama alta, sino los más modestos.

Una estrategia difícil de seguir para la competencia

A nivel mediático los Samsung Galaxy S4 y compañía siempre son más atractivos. No hay duda de ello. Sin embargo, el gran público muchas veces busca un modelo más económico que le permita hacer lo básico. Aquí los coreanos lo han hecho muy bien con un portfolio de teléfonos de entrada bastante grande.

No sólo para occidente sino también para países emergentes donde se está posicionando con rapidez. De hecho, este atributo es la clave según señalan algunos analistas para el éxito de Samsung: son veloces a la hora de posicionarse y darle al mercado lo que quiere.

También es cierto que a día de hoy, quizá sólo Samsung es el único fabricante de móviles que puede seguir ese ritmo. Su capacidad de producción y distribución es única y aunque algunos intentan imitarlo resulta difícil replicar esta estrategia con el gasto que supone.

Todo esto choca con la forma de hacer las cosas de su principal competidor: Apple. Hace una semana, Tim Cook criticaba al resto de fabricantes diciendo que ellos nunca se dedicarán al negocio de la chatarra en telefonía móvil. Una clara alusión a Samsung, LG, Sony, etc.

A los chicos de Cupertino les va bien, y sólo hay que ver las cifras del primer fin de semana de los nuevos iPhone. Sin embargo, el modelo de Samsung –con todo lo que ello conlleva—también ha demostrado funcionar. Muchos usuarios simplemente quieren algo que funcione y le permita hacer lo básico, sin más complicaciones ni artificios. Mientras, HTC se hunde.

Vía | Bloomberg